Conciliación y cultura corporativa.

El 1 de septiembre nació mi segundo hijo, Gael.

Si durante el siguiente mes y medio me escribiste un email, recibiste un auto-response como este:

Hola!

He tenido la suerte de poder juntar mi baja por paternidad con las vacaciones, así que estaré descubriendo a Gael hasta el 14 de octubre. :)

Gael Sailor. Conciliación

Si tienes alguna consulta urgente, por favor, escribe a: xxxxx@xxxx.xxx

Gracias y nos vemos a la vuelta! :)
c

Sí. Un mes y medio.

He de reconocer que dudé si hacerlo o no, pero no encontré ningún argumento en contra lo suficientemente fuerte. Aquello que me hizo dudar, sin embargo, lo vi reflejado más tarde en las reacciones de sorpresa e incredulidad de algunas personas, e incluso de, llámalo bromas criticonas, llámalo reproches amistosos. Sin mala intención, con un trasfondo cariñoso incluso, pero ahí estaban.

Mi renovada paternidad, por otra parte, me ha vuelto más selectivo en cuanto a aquellos eventos que me van a requerir sacrificar tiempo en familia. Esta es una de las razones por las cuales ni siquiera me planteé asistir a Codemotion Spain 2016. Sin embargo, sí que estuve curioseando a través de Twitter durante los dos días que duró. Y así, me encontré con este tuit de David Bonilla (sí, se le cayó la H, ya se dio cuenta solito… pásalo por alto vale?):

Una hora más tarde, ya habíamos cerrado un hangout en la agenda con Susana Morcuende, la instigadora del movimiento, para entender en qué consistía Yo Soy Tu Madre, y cómo podíamos colaborar desde Runroom.

Una de las cosas que me quedaron claras del hangout, es que Yo Soy Tu Madre no se limita únicamente a trabajar por la conciliación, sino que lo que pretende es dar visibilidad a aquellas empresas que cuiden a sus trabajadores y fomenten culturas colaborativas y centradas en las personas.

Podéis ver la charla que hicieron Susana, Yamila y Jorge en Codemotion, aquí:

A petición de Susana, traté de explicarle cómo es nuestra cultura corporativa. Cómo habíamos arrancado hacía un año y medio un proceso de alineación, donde los más de cuarenta runroomers pudimos aportar nuestras visiones y propósitos individuales, a partir de los cuales logramos co-crear La Visión de Runroom, hacer explícitos nuestros principios, e incluso desarrollar nuestro BHAG (Big Hairy Audacious Goal)

Valores y principios de Runroom

Detalle de una composición de cuadros expuesta en una de las paredes de Runroom

Le contaba que, desde el punto de vista del management, el objetivo es consolidar una cultura de decision makers, así como poner foco en el desarrollo profesional y personal de todo el equipo. Le puse un par de ejemplos que a mi me parecieron dignos de mención, como cuando hace unos meses los equipos decidieron reestructurarse, y ellos mismos diseñaron cómo iba a ser la nueva configuración, en función de sus skills, del portfolio de proyectos existentes y, todo ello, pensando en el bien común.

BHAG Runroom

Big Hairy Audacious Goal de Runroom

O como cuando hace un par de semanas, unos cuantos miembros del equipo presentaron a toda la empresa una iniciativa definida por ellos mismos, que tuvieron a bien llamar «Career Path», donde propusieron un sistema voluntario de mentores y tutelados, y destacaron los siguientes objetivos, y cito textualmente:

  • Creación de una cultura de tutoría
  • Romper la mentalidad de “silo” entre los equipos
  • Atraer y retener talento
  • Beneficio Económico al recurrir a expertos internos para el desarrollo
  • Mejora de la productividad a través del desarrollo profesional
  • Traspaso de conocimiento

No sé a ti, querido lector, pero a mi estas cosas me emocionan profundamente y, no te voy a engañar, me hinchan el pecho. Y sé que a Susana también le resonó lo que le expliqué porque, pese a que prácticamente no hablamos de conciliación, me confirmó que somos el tipo de empresa que busca. Y nos comprometimos mutuamente a organizar un meetup en Runroom en enero. Stay tuned.

La inexorable ley de la Gravedad.

Y quiso el destino que, esa misma semana, dijéramos adiós a un cliente con quien llevábamos más de un año trabajando pero que, en los últimos meses, sentimos una pérdida de percepción de valor hacia nuestro trabajo.

Son esas cosas que escuecen. En todo ese tiempo, desarrollamos un e-commerce que nos encanta, y un buen montón de campañas de marketing con unos kpi’s realmente brillantes… Pero pese a la ilusión que nos hacía el proyecto, pese a la implicación de todos y cada uno de los miembros del equipo por volcar todo su talento en la entrega de valor, pese a la transparencia con la que gestionamos lo económico y la dedicación, y pese a todos los esfuerzos que quisimos invertir en esa labor didáctica tan necesaria en los clientes no-nativos digitales, no fuimos capaces de ponernos en valor. «Es que nos cobráis por todo», fue el feedback que, un par de semanas antes del adiós definitivo, me dio a entender que ya no había nada que hacer.

Sí. Cobramos por trabajar. Culpables.

Y fue en la última conversación que mantuvimos, previa a una cordial despedida y mutuo agradecimiento por todo lo que nos habíamos aportado, cuando me di cuenta, en el último reproche que me lanzó mi interlocutora, que existía una enorme brecha subyacente provocada por una incompatibilidad de valores: «Yo he sido madre y he contestado al teléfono mientras estaba de baja»

Hostia.

Me tomó un minuto entenderlo. En mi ausencia, el rol de consultor que yo realizaba quedó cubierto al 100% por uno de mis socios (en quien, ni que decir tiene, confío ciegamente tras más de 13 años trabajando y creciendo codo con codo). Ella preguntó por mi y él le dijo que yo estaba de baja, pero que conocía el proyecto a la perfección y que estaba a su absoluta disposición. Y no sentó bien. Que yo dedicase un mes y medio a mi paternidad y no estuviese disponible al teléfono, no sentó bien.

Y ahí es donde uno entiende cuál es el verdadero problema de la conciliación. Y ahí es donde uno se da cuenta de cuáles son los verdaderos valores propios, figuren o no en un cuadro colgado en la pared:

Los valores son aquello por lo que estamos dispuestos a decir que no, a pesar de las consecuencias.

Y todo lo demás, se rige por la Ley de la Gravedad. Cae por su propio peso.

28 comments

  1. Mi hija Ona nació apenas 4 días después que Gael e, igual que tú, tenia claro que iba a enlazar la baja paternal con las vacaciones. Trabajando por cuenta ajena quizás no resulte tan heroico este hecho, pero la sola idea de plantearlo y explicar el porqué hace un bien infinito a la gente que te rodea. A veces la inercia nos empuja a tomar la solución racional aunque sea las más irracional de todas.

    • Ona y Gael. Gael y Ona. Suena bien. Además Ona es un nombre muy marinero, así que prepárate porque mi vástago es un heartbreaker…
      Lo mío no tiene nada de heroico, amigo. En todo caso, si merece un objetivo, este debería ser “normal”. El problema es el Sistema, que es anti-nosotros, ya sabes.

  2. Tres cosas quiero comentar:

    1.- ¡Enhorabuena Carlos por tu paternidad y tu decisión de estar junto a tu hijo!
    Y no lo digo por obligada cortesía ante el nacimiento de un niño sino porque soy consciente que tenemos que celebrar socialmente estas comportamientos; en nuestra charla de Codemotion comentabamos este problema, entre otros muchos, de la penalización social al hombre por adquirir ciertos roles tradicionalmente femeninos.
    Aquí dejo una inspiradora charla al respecto:
    https://www.ted.com/talks/anne_marie_slaughter_can_we_all_have_it_all

    2.- Gracias enormemente por dar cabida a los valores y ética de las personas en vuestra empresa.
    Como ya te comenté en yosoytumadre estamos dando visibilidad a muchos modelos de empresas que hacen esfuerzos para mejorar el equilibrio entre vida y trabajo de sus equipos … pero también estamos dando la palabra a aquellas en donde hay pluses diferenciadores como en Runroom.
    A mi parecer hablamos de ética, cultura corporativa, agilismo, conciliación, bien común, etc …. llámalo como quieras (no me gustan los purismos sino el transfondo).

    3.- El ejemplo en positivo de modelos empresariales como el vuestro que funciona a nivel de empresa, clientes, trabajadores, proveedores, etc … es algo que a algunos les cuesta entender, como el caso que nos cuentas, pero que, y así argumentamos en yosoytumadre, tiene los días contados… nosotros sólo intentamos acelerarlo.

    ¡Estamos deseando ya escucharos! en: rebeldestic.yosoytumadre.com

    Gracias por vuestro ejemplo!

    • Gracias Francho, si algún día vuelvo a hacerle un hijo a alguien, tú serás el primero de la lista. Además, sabes que me gustan barbudos.

  3. Carlos, ante todo, enhorabuena por la feliz llegada.
    Al igual que a otros compañeros, me ha parecido un artículo muy valiente. Debemos impulsarlo. Debemos cambiar las cosas. Somos agentes del cambio.

    Muchas gracias.

  4. Me ha encantado! Ojalá más gente tuviera la misma visión que tú sobre trabajo y conciliación. Además, siempre se habla de conciliación por parte de la madre pero nadie habla de la del padre. Gracias por darle visibilidad con tus palabras. Y enhorabuena a ti y a tu compañera de viaje por ese nuevo churumbel. Nos vemos!

    • Gracias por pasar por aquí, Eva :)
      Y tienes toda la razón, tendemos a simplificar la conciliación encajonándola en el área de responsabilidad de la madre. Creo que es algo parecido a las trampas propias que nos pone el lenguaje (donde el género incide en la negatividad/positividad de la expresión). Hemos de estar en guardia y dar visibilidad también a estos sesgos.
      Un abrazo!

  5. Enhorabuena Carlitos. En primer lugar por la familia que Laura y tú estáis construyendo, en segundo lugar por la publicación de este artículo. Como gestor de equipos que soy me ha encantado el punto en el que expones elementos clave como “Creación de una cultura de tutoría; Romper la mentalidad de “silo” entre los equipos; Atraer y retener talento; Beneficio Económico al recurrir a expertos internos para el desarrollo;
    Mejora de la productividad a través del desarrollo profesional y
    Traspaso de conocimiento”. Pero uno de ellos me ha causado duda respecto a su significado y aunque me lo imagino, me gustaría que me lo aclararas: ¿que es la mentalidad de “silo” entre los equipos? ¡Gracias!

    • Hola Luis, muchísimas gracias por tus palabras :)

      En Runroom, hasta el momento, estamos trabajando con equipos “fijos”, cada uno de los cuales gestiona varios proyectos de forma concurrente. Estos equipos son auto-organizados, de alto rendimiento y, cuanto más cohesionados están, es inevitable que se generen sub-culturas, flujos de trabajo propios y, por tanto, conocimiento que queda “estanco” dentro de cada equipo. En este sentido se crean, en cierta manera, “silos” de conocimiento.

      Para nosotros, para nuestra Cultura, esto no es algo buscado, sino que es un efecto colateral del que los propios equipos son totalmente conscientes y buscan evitar, bien creando Comunidades de Práctica (por ejemplo, los Frontenders), bien co-crear proyectos globales (por ejemplo, los backends han generado un arquetipo de proyecto que sirve de esqueleto para nuevos proyectos, desde la configuración del framework a la automatización del deploy).

      De manera que, uno de los objetivos que buscamos con la iniciativa Career Path es hacer “polinización cruzada” entre mentors y mentees, ya que inevitablemente en muchos casos el mentor estará en un equipo y el mentee en otro.

      Espero haberme explicado bien! Si te queda alguna duda me dices ok? :-)

  6. Orgulloso de ti querido. Por tantas y tantas cosas. Y por esta que escribes, felicidades por Gael, por Bruna, por Laura, por ti. Abrazos.

    • Muchas gracias Joaquín, en la vida hay pocas cosas que llenan tanto como hacer que aquellos a los que quieres, admiras y respetas, se sientan orgullosos de ti.
      Sé que tú lo sabes tan bien como yo, porque con tu valentía, determinación y talento, eres un ejemplo a seguir. Gracias!

  7. Hola Carlos,
    Gracias por compartir tu experiencia, creo que es otra forma de contribuir a que este mundo sea un sitio cada día mejor.
    Por otro lado, no puedo evitar ponerme en el lugar de la mujer que dijo que ella seguía cogiendo el teléfono aún cuando estaba de baja. No sé cuál es su entorno, pero me pregunto, ¿puede ella contar con alguien en quien confía ciegamente y que se preste a cubrirle al 100%, sabiendo que no habrá consecuencias personales para ella? Creo que es posible que ese comentario no fuera un reproche, sino una forma ahogada de expresar la frustración de trabajar en un entorno que no hubiera entendido ni apoyado la decisión de ausentarse por completo del trabajo durante un tiempo.
    Creo que este post muestra la valentía de (al menos) dos actores: la tuya por decidir VIVIR a tu manera esta situación, y la de RunRoom por apoyarte y, en cierto modo, VIVIRLO también contigo.
    Enhorabuena, de nuevo, por contribuir a que este mundo sea un lugar mejor.
    Un abrazo

    • Muchas gracias Rosa, buen punto.
      Te diré que mi intención nunca fue criticar el hecho de que ella atendiera a sus obligaciones laborales mientras estaba de baja por maternidad, sino declararme en contra del reproche por mi decisión (porque sí, te confirmo que fue un reproche sin fisuras).
      Aunque en realidad, la reflexión que yo quería resaltar, no tenía tanto que ver con esto, como en qué manera una desalineación de valores a este nivel, dificulta enormemente un flujo de trabajo basado en la confianza y en la buena voluntad. Para nosotros es realmente complicado trabajar si no se da esta “armonía ética” y respeto mutuo en cuanto a valores; esto es un hecho.
      La parte buena, es que con los clientes que sí se da, las relaciones son longevas, productivas, basadas en el win-win, y se acaban transformando en relaciones de amistad.

  8. Carlos, enhorabuena por tu paternidad y por este post. La conciliación familiar, desgraciadamente no existe, o poco existe, y muchas veces los mayores detractores son las personas que no han conseguido defenderla, ya sea por miedo, por poco apoyo, por no entenderla quizás… Todavía nos queda mucho camino por recorrer, pero me encanta que haya sido un hombre el que lo este explicando, muchas mujeres han sufrido y sufren muchísimo por ello!
    Aunque la conciliación empieza con el nacimiento de nuestro hijos, no acaba ahí, sino que la cosa se complica cuando crecen e incluso hay más de dos. Entonces empieza la maratón! Actividades a diferentes horas, cumples varios, visitas de amigos de unos y otros… un auténtico tetris! Y es aquí, generalmente dónde las mujeres recortan su horario dejando de lado su crecimiento profesional para adaptarse a los nuevos horarios familiares. En fin, podría charlar largo y tendido sobre el tema, y lo sabes!
    De nuevo gracias por predicar con el ejemplo, que así es como realmente se demuestran las cosas!!
    Un abrazo!!

  9. Una pena q los clientes piensen que por pagar tengamos que estar a su servicio 24 horas, 365 días. Una pena q un buen trabajo conseguido durante tanto tiempo (y lo que podría haber venido en el futuro) se vaya al traste solo por la tipica rabieta “No me has tratado como creo que me merezco”. No por pagarnos tenemos q estar a su entera disposición, sobretodo cuando se dejan las cosas bien organizadas y atendidas.
    Pero si, esa cultura d empresa cuesta mucho adquirirla y sobre todo mantenerla.
    Me alegra saber que entre unos pocos intentamos cambiarla y hacer el mundo un poquito mejor!
    Enhorabuena por el nuevo baby!

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